El grupo BIOFORGE coordina y participa en el Laboratorio de Análisis PCR de SARS-CoV-2

Grupo BIOFORGE de la Universidad de Valladolid
CIBER | viernes, 24 de abril de 2020

El laboratorio LAPCoV, en el que participa activamente el grupo de investigación BIOFORGE del CIBER-BBN, ha sido validado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) para la realización de pruebas de diagnóstico de COVID-19 mediante test PCR.

Estas pruebas diagnósticas se realizan en las instalaciones del edificio LUCIA de la Universidad de Valladolid, en los espacios y anexos del grupo BIOFORGE. Está dotado con un laboratorio de bioseguridad para trabajar con muestras infecciosas de nivel 3.

El LAPCoV, creado para dar respuesta a la demanda de las autoridades sanitarias, está coordinado desde el Vicerrectorado de Investigación, Innovación y Transferencia la Universidad de Valladolid y concretamente por la investigadora de BIOFORGE adscrita al CIBER Matilde Alonso Rodrigo, y en él participan miembros de otras instituciones como la Universidad de Burgos y el CSIC. El grupo de investigación BIOFORGE, del CIBER-BBN, ha tenido una gran relevancia en el lanzamiento, puesta a punto y funcionamiento de LAPCoV ya que ha puesto a disposición del mismo más del 30% del personal voluntario que en él participa y buena parte del equipamiento e instalaciones. Además, cabe destacar que el director técnico del mismo, Francisco Javier Arias Vallejo es uno de los investigadores de BIOFORGE y miembro del CIBER-BBN.

LAPCoV se ha puesto en funcionamiento en un tiempo récord gracias al esfuerzo del personal técnico e investigador, a la agilidad de las gestiones de las instituciones implicadas y a la rápida respuesta del ISCIII en la capacitación del laboratorio y aprobación de los protocolos. Cabe destacar que han transcurrido sólo dieciséis días desde que la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León instara a la Universidad de Valladolid a dar soporte a SACYL hasta que se empezaran a analizar las primeras muestras de pacientes. En este periodo, además de la consideración de todos los aspectos técnicos y analíticos propios de su actividad, incluyendo la puesta a punto de equipos de medida e instalaciones, se ha conseguido también realizar las gestiones administrativas pertinentes. Tales incluyen, de forma destacada, la firma de un convenio marco entre SACYL y las instituciones participantes, que regula la realización de esta actividad diagnóstica, así como la capacitación y homologación del laboratorio, equipamiento y puestos de trabajo por parte del ISCIII.

Gracias al esfuerzo de todos los agentes implicados, se ha puesto en marcha el operativo y se han recibido y analizado con éxito las primeras muestras biológicas. El laboratorio, en el que trabajan 37 voluntarios, parte de ellos del CIBER, tiene capacidad inicial para el análisis de 400 muestras diarias.