Investigadores del CIBER-BBN participan en el desarrollo de un nuevo ventilador mecánico para pacientes con COVID-19

Ventilador mecánico
UPV | martes, 31 de marzo de 2020

El grupo del CIBER-BBN del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) ha participado junto a investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) y el Instituto Tecnológico AIDIMME en el desarrollo un nuevo ventilador mecánico, listo ya para su rápida producción industrial, con el objetivo de favorecer el tratamiento en los hospitales de pacientes afectados con COVID-19. 

Además, en el desarrollo del nuevo ventilador también han colaborado expertos en tecnología de ventilación mecánica respiratoria, en concreto, Daniel Navajas y Ramón Farré, investigadores del CIBERES y del CIBER-BBN (grupo asociado) en la Universitat de Barcelona, y Rafael Badenes, del Grupo de Investigación en Anestesia del Instituto de Investigación Sanitaria (INCLIVA) del Hospital Clínico de Valencia, jefe de sección de Anestesia en el mismo, y coordinador de Transplantes de la provincia de Valencia.

Requerido por entre un 3 y 7% de los infectados

La insuficiencia respiratoria es uno de los síntomas asociados con COVID-19, y se estima que entre un 3 y un 7%% de los infectados con el virus requerirán sistemas de ventilación mecánica.

“Con la incidencia de esta pandemia”, afirma Javier Saiz, director del Centro de Investigación e Innovación en Bioingeniería (Ci2B) de la Universitat Politècnica de València y coordinador del equipo de trabajo que ha desarrollado el ventilador, “el sistema sanitario puede verse desbordado. Por ello, nuestro trabajo quiere contribuir a aumentar el número de ventiladores disponibles en los hospitales. El equipo ya está validado en el laboratorio y listo para producirse a gran escala cuando se obtenga el permiso de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios”.

Desarrollado en apenas 10 días

El ventilador, desarrollado en apenas 10 días respondiendo a la actual situación de excepcionalidad, consiste en un dispositivo electro-mecánico controlado con capacidad para mantener el ciclo respiratorio en pacientes críticos, y destaca por su simplicidad, fácil manejo y reducido tamaño.

“Además, su diseño facilita a las empresas una fabricación rápida y sencilla”, afirma Carlos Atienza, director de Innovación de Tecnología Sanitaria del IBV, investigador del CIBER-BBN y coordinador del desarrollo mecánico del ventilador.

El diseño y fabricación de los dos primeros prototipos fueron llevados a cabo, en tiempo récord -5 días-, por el equipo técnico conformado por los miembros del IBV José Navarro, Fernando Molla y Daniel Gómez, además de Julio Gomis-Tena y Alberto Hernández, ambos del Ci2B, con la colaboración de profesores del Departamento de Ingeniería Mecánica y de Materiales (DIMM) de la UPV, dirigido por Eugenio Giner.

El sistema permitirá al personal sanitario controlar la frecuencia del ciclo respiratorio, el volumen de aire y la presión. Además, dispone de diferentes sensores y alarmas que ayudan al adecuado control de la respiración de los pacientes. A juicio de Javier Saiz, este “cumple perfectamente los requerimientos para el mantenimiento de la respiración de un paciente crítico”.

Para su validación, el equipo coordinado por la UPV ha contado con la colaboración del Hospital Virtual de la Universidad Católica de Valencia, que cedió un simulador capaz de reproducir las condiciones fisiológicas de un paciente con COVID-19 (ASL 5000, de la empresa Medical Simulator).

Numerosas empresas dispuestas a producirlo ya a gran escala

Tras su validación en los laboratorios de la Ciudad Politécnica de la Innovación (CPI), parque científico de la UPV, un importante número de empresas han mostrado ya su predisposición para proceder a su producción a gran escala.

En este sentido, la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), con el apoyo de entidades integradas en ella como el Clúster de Automoción de la Comunitat Valenciana (AVIA), está coordinando a las compañías dispuestas a llevar a cabo la citada producción en serie.

Entre ellas, la UPV cuenta ya con la colaboración de diferentes empresas valencianas del sector de automoción como AGFRA, CLR, ITERA, SINFINTY, NUTAi e IT8, así como del sector metalmecánico y otros, como FACTOR, RODYTRANS y CELESTICA, que están aportando su conocimiento en procesos de fabricación, selección de materiales y preparación de la cadena de suministro, para finalmente proceder a su fabricación y montaje a escala industrial. A todas ellas se han sumado otras compañías como POWER ELECTRONICS o IRTECHNOLOGY, que también han manifestado su interés en participar en el proyecto.

La iniciativa se puso en marcha gracias a la iniciativa de Guillermo Vilariño, del Centro de Biomateriales e Ingeniería Tisular; Javier Martínez, del Instituto de Ingeniería Energética; Fernando J. García-Diego, del departamento de Física Aplicada; y el propio Javier Saiz; todos ellos, ingenieros de la UPV.