Avances en el uso de los dispositivos móviles para el control de la depresión, la esclerosis múltiple y la epilepsia

RADAR-CNS | jueves, 7 de julio de 2022

La tecnología en forma de dispositivos portátiles y smartphones podría transformar la forma en que monitoreamos y manejamos la depresión, la esclerosis múltiple (EM) y la epilepsia. A estos avances en inteligencia artificial para el control de estas enfermedades ha contribuido de forma decidida el Consorcio RADAR-CNS (Programa de Evaluación Remota de la Enfermedad y la Recaída - Sistema Nervioso Central, en sus siglas en inglés), un proyecto de seis años en el que participaron 22 organizaciones de Europa y los Estados Unidos, entre ellos el CIBER, a través de dos de sus áreas temáticas, la de Salud Mental (CIBERSAM) y la de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN).

Desde su lanzamiento en 2016, el Consorcio RADAR-CNS ha reclutado a 1.450 participantes en un estudio que pretendía dar respuesta a cuestiones fundamentales para aprovechar el potencial de los dispositivos portátiles para medir y predecir la depresión, la EM y epilepsia. En conjunto, estas condiciones afectan a más de 330 millones de personas en todo el mundo, son una de las principales causas de discapacidad y tienen un enorme impacto en el bienestar y calidad de vida de las personas que las sufren y su entorno.

Los investigadores evaluaron siete tipos de dispositivos portátiles, incluidos relojes inteligentes y rastreadores de actividad, además de smartphones. En total, el proyecto ha acumulado más de 62 terabytes de datos, y con el análisis de toda esa información, RADAR-CNS ha logrado importantes avances para incorporar la tecnología “wearable” al seguimiento de estas enfermedades.

Inteligencia artificial para identificar señales sobre la evolución del paciente

Entre estos logros, destaca la identificación de nuevas señales digitales que indiquen el curso y la gravedad en estos trastornos a través del machine learning (aprendizaje automático). Así, los investigadores han derivado señales de los datos de seguimiento de actividad y teléfonos inteligentes para estimar la actividad social, la estadía en el hogar, el sueño y la marcha, para rastrear la gravedad de la depresión. Para la EM, el equipo de RADAR-CNS ha identificado señales que se correlacionan con discapacidad, fatiga y deterioro funcional, facetas de la EM que son muy importantes para los pacientes. Y en el trabajo sobre la epilepsia, los investigadores han demostrado que los dispositivos portátiles pueden medir el tiempo sin movimiento después de un ataque epiléptico, lo que puede significar el riesgo de muerte súbita inesperada en la epilepsia.

Otro hito del proyecto ha sido la creación de una plataforma segura, de código abierto, para la recopilación remota de datos. Esta plataforma permite un control continuo y objetivo de los trastornos a partir de los mecanismos de recopilación de datos integrados en teléfonos y otros dispositivos. El sistema facilita la recogida precisa y en tiempo real de datos a través de sensores y cuestionarios, puede integrar flujos de datos de numerosas fuentes y es compatible con cualquier sistema operativo tradicional.

Además, otro gran éxito del proyecto es el resultado de su enfoque integrado para la participación del paciente. En este sentido, durante todo el desarrollo del mismo, se contó activamente con una Junta Asesora de Pacientes que influyó en el diseño del estudio y en el análisis de datos, y ayudó a los investigadores a comprender los problemas asociados con los métodos de recopilación de datos y las barreras que podrían limitar la aceptación de los dispositivos portátiles con este fin en un entorno de uso real.

Se han logrado grandes avances en el área del uso de teléfonos y otras tecnologías para rastrear nuestra salud, pero, hasta ahora, la calidad y la solidez de los datos disponibles para evaluarlos adecuadamente han sido deficientes. Durante seis años, RADAR-CNS ha estado encontrando respuestas a preguntas sobre la viabilidad y la utilidad de los teléfonos inteligentes y la tecnología portátil para controlar enfermedades, y los pasos que deben tomarse para integrarlos en la práctica clínica”, valoró el profesor Matthew Hotopf, codirector del proyecto en el King's College London.

Por su parte, Vaibhav Narayan, codirector del proyecto en la compañía farmacéutica Janssen, resaltó que “RADAR-CNS ha sido un proyecto enormemente ambicioso y polifacético, que puede tener un impacto positivo en los años venideros”. “Ahora estamos en una posición significativamente más sólida para poder aprovechar los datos de los dispositivos portátiles y otras tecnologías para permitir el desarrollo de tratamientos más precisos y mejorar la forma en que rastreamos, predecimos y manejamos enfermedades en el mundo real”, dijo, y anticipó que este trabajo continuará evolucionando e impulsando este campo: “El proyecto en sí puede haber terminado, pero su legado en términos de beneficios en el mundo real apenas comienza”.

El programa RADAR-CNS está liderado conjuntamente por el King's College de Londres y la farmacéutica Janssen, y está financiado por la Iniciativa de Medicamentos Innovadores 2 (IMI2), una asociación público-privada entre la Federación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas (EFPIA) y la Unión Europea. En RADAR-CNS, han participado 22 organizaciones de Europa y de Estados Unidos, aglutinando a expertos de diversas disciplinas en investigación clínica, ingeniería, informática y análisis de datos, así como a servicios de salud.