Genómica

 
GENÓMICA | Francisco J. Blanco

La mitocondria es un elemento de las células que se encuentra prácticamente en todo tipo de células eucariotas y mide entre 0,5 y 10 micras. Constituye la "central energética" de todos los seres eucariotos, entre los que los seres humanos estamos incluidos. Es el equivalente al motor de un coche. Sin mitocondrias es imposible que una célula eucariota pueda vivir y por lo tanto un ser vivo eucarioto tampoco. Se cree que la mitocondria es el resultado de la parasitación de las células eucariotas por un organismo procariótico llamado “mitocondrio” y como esta parasitación resultó muy beneficiosa, se acabó integrando como parte de las células eucariotas.

Las mitocondrias son tan importantes porque en su interior se produce la energía necesaria para que la célula pueda realizar todas sus funciones biológicas y por lo tanto pueda también vivir. La energía se produce a partir de la materia orgánica que ingerimos (hidratos de carbono, grasas y proteínas). Esta materia orgánica se oxida en la mitocondria en presencia de oxígeno y durante este proceso de oxidación se libera dióxido de carbono y agua. La energía que sintetizan las mitocondrias lo hacen en forma de adenosina trifosfato (ATP) por el ciclo del ácido cítrico (de Krebs) y la cadena de transportadores de electrones.

Hasta hace poco se creía que todas las mitocondrias humanas eran exclusivamente de origen materno, ya que parecía que sólo el óvulo aportaba las mitocondrias a la célula original (Eva mitocondrial); hoy en día sabemos que durante la fecundación humana, aparte de fusionarse los núcleos del óvulo y el espermatozoide, también se fusionan las mitocondrias del óvulo con las mitocondrias paternas procedentes del espermatozoide, aunque la supervivencia de las mitocondrias paternas es bastante rara.

Las mitocondrias contienen ADN circular, ribosomas y membranas celulares e incluso son capaces de sintetizar algunas de sus proteínas. En este ADN mitocondrial se produce un alto número de polimorfismos y eso ha dado lugar a que estas mitocondrias se puedan clasificar en hasta diez diferentes haplogrupos.

El estudio de las mitocondrias es muy importante en medicina porque existen enfermedades que se producen cuando la mitocondria no funciona adecuadamente. Este grupo de enfermedades se denomina enfermedades mitocondriales y suelen ocasionar importantes alteraciones en el sistema nervioso central, en los músculos y ojos. Así mismo existen otros grupos de enfermedades en los que las mitocondrias participan con un papel más secundario como es el caso de la enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson o la artrosis.

En la artrosis se ha demostrado que los pacientes que son portadores de unos determinados tipos de mitocondrias (mitocondrias con haplogrupos T o J) tienen un menor riesgo de desarrollar la enfermedad y los pacientes que ya la padecen y tienen este tipo de mitocondrias tienen una progresión de la enfermedad más lenta. Las mitocondrias también son muy útiles para el estudio de las migraciones de la humanidad. En este sentido se ha establecido cómo la raza humana se ha dispersado por todos los continentes desde la primera mujer (Lucy- Eva) ubicada en Etiopía hace varios millones de años.

SOBRE EL AUTOR:

Francisco J. Blanco es Reumatólogo en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, Profesor Asociado de la Universidad de Santiago de Compostela y Director Científico del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (INIBIC).